“El Jurista Católico”: una trinchera para la verdad y la defensa en tiempos de confusión
“Cuando se apaga la verdad, la ley se convierte en tiranía”. – Santo Tomás de Aquino
Vivimos tiempos en que el Derecho ha sido separado de la Verdad. Tiempos donde la ley ya no defiende el bien, sino que lo persigue. Donde la cultura dominante promueve el pecado como derecho y castiga la virtud como delito. Donde muchos, incluso dentro de la Iglesia, han claudicado ante el espíritu del mundo.
Frente a esta oscuridad, nace El Jurista Católico. No como un blog más. No como un pasatiempo de opinión. Nace como una trinchera de combate intelectual y espiritual. Como una respuesta urgente al llamado de nuestra fe y de nuestra razón.
¿Qué defendemos?
Defendemos que el Derecho no puede desligarse de la moral. Que el orden jurídico debe fundarse en el orden natural y en la Ley eterna. Que la Tradición de la Iglesia no es una pieza de museo, sino una luz que todavía guía y sostiene al mundo.
Defendemos el Derecho Canónico auténtico, como herramienta para restaurar el orden dentro de una Iglesia herida por el modernismo, la confusión y la desobediencia. Defendemos la libertad de los católicos fieles a formar su conciencia y resistir con firmeza.
¿Por qué ahora?
Porque ya no hay tiempo para el silencio. Porque el alma de nuestras leyes está en juego. Porque el alma de nuestros hijos, nuestros fieles, nuestros pueblos está en juego.Y porque callar ante el error es traicionar la Verdad.
¿A quién va dirigido este blog?
A juristas católicos. A laicos comprometidos. A sacerdotes y religiosos que quieren ser fieles al depósito de la fe. A todos los que quieren pensar, orar, estudiar y resistir. A quienes no se conforman con el caos disfrazado de misericordia ni con el relativismo con mitra.
Nuestra misión
- Formar, defender y restaurar.
- Formar conciencias católicas con argumentos sólidos.
- Defender la verdad con caridad, pero sin concesiones.
- Restaurar el sentido auténtico del Derecho al servicio del Bien común.
“No hay caridad sin verdad. No hay justicia sin orden. No hay fe sin cruz.”
Bienvenido a El Jurista Católico.
Unite, leé, rezá, compartí y… resistí con nosotros.
